Se considera agentes de jugadores a quienes desempeñen con regularidad la actividad de representación de futbolistas, clubes y sociedades anónimas deportivas para facilitar la negociación y preparación de relaciones contractuales y, especialmente, de transferencias de futbolistas entre aquellos.
Hay representantes buenos, malos y del montón, al igual que jugadores.
En el último tiempo ha crecido considerablemente el número de estos, razón por la cual nos encontramos en el día a día con algún amigo o conocido que de la noche a la mañana comienza a realizar sus primeros pasos en el negocio del futbol.
El negocio del futbol, como todo negocio, no es algo sencillo, sino que es un trabajo donde hay que dedicarle demasiado tiempo, pero además de este, se necesita tener una buena cartera de conocidos y afines, con los cuales ir relacionándose y haciéndose un nombre en este ambiente tan duro y competitivo.
Hay muchos tipos de representantes. Están los que se dedican a los jugadores más pequeños, que se conocen como descubridores o caza talentos. Estos están en busca de futuras promesas y recorren día a día entrenamientos y juegos observando miles de chicos con el afán de conseguir al “diferente”.
Luego se encuentra el representante o pequeño empresario que cuenta con uno o varios futbolistas que ya realizan sus primeras armas en el ambiente profesional o amateur. La mayoría de representantes hoy en día se ubica en esta clasificación.
Por último tenemos a los grandes representantes o grandes y buenos empresarios, que trabajan con la elite del futbol mundial, son considerados personas “con mucho peso” en este ambiente. Estos se ocupan de las grandes estrellas que semana tras semana nos deleitan el paladar con su juego y su enorme calidad.
El futbol actual necesita mucho de estas personas. Hoy en día la calidad de los futbolistas que juegan en ligas profesionales no varía demasiado, a excepción de las consideras estrellas, sino que todos se encuentran capacitados para jugar en ese nivel. Estos jugadores son los que más dependen de buenos empresarios, que los guíen, los apoyen, los ayuden a explotar sus cualidades y los trabajen para llegar y mantenerse en ese nivel tan competitivo.
